LAUP abre las puertas de su nuevo edificio, en una celebración que resume su crecimiento como organización sin ánimo de lucro al servicio de los latinos y que recuerda a todos los asistentes por qué está ahí y por qué el impulso hacia adelante debe continuar siempre.
Latinoamericanos Unidos por el Progreso, comúnmente conocida como LAUP, fue la primera organización sin ánimo de lucro al servicio de los latinos en el oeste de Michigan. Se originó en 1975, cuando florecían varias organizaciones de base. Como muchas compartían un objetivo común, cuatro de ellas se unieron para crear la Sociedad Latinoamericana, que acabó convirtiéndose en LAUP. En las décadas transcurridas desde entonces, LAUP creció. Gracias a ese crecimiento, alcanzó un objetivo que antes parecía imposible: servir a los demás desde la comodidad de su propia casa.
El viernes 31 de octubre de 2025, LAUP organizó una jornada de puertas abiertas para celebrar este gran logro y presentar a socios, miembros y a la comunidad en su conjunto el lugar al que ahora llaman hogar. En el transcurso de cuatro horas, más de cien personas se detuvieron para mostrar su apoyo y aprecio por LAUP. Todos los asistentes fueron recibidos con los brazos abiertos y animados a comer algunos de los deliciosos aperitivos que los empresarios del Small Business Hub de LAUP donaron amablemente y a probar las bebidas que Sun Title, el generoso patrocinador del evento, proporcionó.

La celebración fue un éxito, no sólo por la afluencia de público, sino por el progreso que representa. Este progreso se materializa a través de la historia de Lupita Reyes, cofundadora de LAUP. Su trayectoria es una muestra de crecimiento bajo una presión constante, de perseverancia ante la adversidad, de la fuerza y el coraje que los latinos demuestran constantemente cuando superan los retos que les presenta la vida.
Lupita Reyes, LAUP y un impulso para el progreso
"Cuando llegué a Holanda en 1964, había unas cinco familias latinas. Luchábamos por encontrar casa, trabajo y aceptación", dice Reyes. Al compartir su historia, transmite una realidad con la que otros latinos están demasiado familiarizados. "La gente incluso tenía miedo de asistir a nuestra primera Fiesta porque habían oído que los mexicanos llevaban cuchillos y pistolas".
"Demostramos que se equivocaban. Lo celebramos. Crecimos".
Aunque recordar las batallas a las que ella y muchos otros se enfrentaron es importante, quizá sea la siguiente parte de la historia la que más merezca ser compartida y destacada: "Demostramos que se equivocaban. Lo celebramos. Crecimos", afirma Lupita. Las dificultades fueron sólo el principio de un camino que la condujo a la alegría, el éxito y la paz. Los obstáculos con los que se encontró le mostraron los problemas que había que abordar y, al abordarlos, se fundó LAUP.
En las décadas transcurridas desde entonces, LAUP se ha expandido, ha llegado a miles de personas y ha estado en constante búsqueda de crecimiento, que no siempre ha llegado fácilmente. Ahora LAUP tiene un hogar permanente, uno donde todos son bienvenidos y apreciados. Uno donde se entienda que, a pesar de los retos que puedan surgir, los latinos siempre seguirán adelante. Como hizo Lupita. Igual que LAUP espera ayudar a otros a hacerlo.
